viernes, 27 de septiembre de 2013

instalación de un disco duro

para la correcta instalación de un disco duro, necesitas:
  • El disco en sí (Capacidad e interfaz según la necesidad del usuario)
  • Un destornillador (Puede ser Phillips o Torx, según tornillo, carcasa o fabricante del ordenador)
  • Una bahía de 3.5 pulgadas (Ubicación y disponibilidad, según cada carcasa)
  • Cable de datos (Excluyente para discos SATA, puedes usar el conector secundario en un IDE)
  • Tornillos (Para asegurar la instalación, un disco suelto es una muy, muy mala idea)
  • Iluminación y espacio (Trabaja libre de estorbos, y con buena luz)
  • Tiempo (Innegociable, si no tienes esto, mejor posponer la operación)
  1. Desconecta todos los cables del ordenador (sí, todos), y abre su carcasa.
  2. Localiza una bahía de 3.5 pulgadas libre en donde puedas instalar la unidad.
  3. Coloca el disco duro en la bahía, ten cuidado de no golpearlo o de afectar la conexión de otros cables.
  4. Asegura su posición con los tornillos (cuatro tornillos, sin peros).
  5. Procede a conectar el cable de datos y el cable de tensión, según con el tipo de conector que posea el disco (Molex, SATA, o Molex convertido a SATA con un adaptador. Sólo es necesario uno, a pesar de que haya discos con ambos).
  6. Conecta el otro extremo del cable de datos a un puerto disponible en la placa madre.
  7. Asegúrate de que no haya obstrucciones en ninguno de los coolers, y de que ningún cable haya sido aflojado o se haya soltado durante la instalación del disco.
  8. No instales la carcasa aún: Sólo necesitas tensión, señal de vídeo y teclado para comprobar que el disco ha sido instalado correctamente. Conecta estos cables y enciende el ordenador.
  9. Las probabilidades de que el nuevo disco haya sido detectado automáticamente son muy altas, algo que podrás comprobar visualmente. De lo contrario, deberás ingresar al BIOS del ordenador o iniciar el sistema operativo para verificarlo (siempre y cuando el disco instalado sea secundario, si reemplaza a una única unidad, no tendrá sistema operativo). Si todo va bien, y el nuevo disco aparece en el sistema, sólo basta con apagarlo, reinstalar la carcasa y conectar el resto de los cables.
Si el nuevo disco no es detectado, deberás verificar que todas las conexiones están en orden, tanto datos como tensión. Si se trata de un disco IDE, no olvides que su posición a través del jumper debe ser la correcta. También deberás considerar cambiar de puerto en la placa madre (algo común con los puertos SATA) y de conector de tensión (si no escuchas ningún indicio de actividad proveniente del disco). Lo fundamental es que el disco duro sea detectado al inicio del ordenador, o en el interior del BIOS. Si notas que no aparece en Windows como una unidad en "Mi PC", no te preocupes: El disco ha sido detectado, pero necesita ser formateado para que tenga una letra de unidad. Si con todos estos recaudos, el disco sigue sin ser detectado, tal vez exista una falla. Estos incidentes no son frecuentes en unidades nuevas, pero no podemos negar esa posibilidad.
Dicho esto, podemos llegar a la conclusión de que los detalles más importantes a la hora de instalar un disco duro han sido cubiertos. Las épocas de luchar con misteriosas controladoras, interminables hileras de jumpers y oscuros parámetros en placas de sonido (aunque parezca mentira), han quedado atrás. Las dos herramientas principales siguen siendo la paciencia y elcuidado. Infórmate sobre tu ordenador, compra el disco con la capacidad y la interfaz que necesites, y procede a su instalación. En estos días de vídeos de alta resolución e imágenes ISO que ocupan gigabytes enteros, nunca está de más un disco duro adicional.


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